domingo, 2 de diciembre de 2018

Es el Tiempo, es el Momento

"Miro y contemplo, mis ojos se quedan en lo alto. 
Los signos están dados, los descubro, los veo, no temo. 

El tiempo ha llegado"

El momento ha llegado, es tu tiempo: el esperado. Urge y apremia tu venida Cristo Jesús, Señor de la historia.  
Miro y contemplo, mis ojos se quedan en lo alto. Los signos están dados, los descubro, los veo, no temo. El tiempo ha llegado: Ven Señor.  

Te he buscado, en vigilancia he estado, atento a las señales me he mantenido, esas que Tú has dejado: los signos de los tiempos, que en las horas de mis días he encontrado: Ven Jesús.  

La esperanza que despiertas en el corazón no se fundamenta en tragedias y horrores, y aunque en ellas en ocasiones está, no son en manera alguna la razón que me hace quererte, buscarte esperarte, anhelare.  
Ya comprendí, Señor, que lo que espero no está en un cielo haciéndose pedazos, ni en el bamboleo de los astros en el firmamento. No está en el terror del final, ya que de ti no viene temor: estás en el amor; el que entregas y también en el que aguarda ser pleno. Ven Señor.  
El anhelo de quererte, es lo que hace ardua la espera, y en la demora de tu llegada, el corazón se distrae en lo pasajero: vanidades al alma son los amores pasajeros, cuando el espíritu arde en el deseo de uno hacerse en ti; no más entretenciones, ven Señor.  

No demores más tu venida, mira en mi alma, el botón en flor ya al punto está. La cosecha está lista para la siega: es tu tiempo, es el momento, Ven Señor Jesús.
Amén

Yerko Reyes Benavides

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