domingo, 5 de septiembre de 2021

Servir, Amar, Santificar

“En efecto, todos los que se dejan guiar 
por el Espíritu de Dios son hijos de Dios” 
Romanos 8,14


Amar, Servir, Santificar: con toda seguridad ya nos hemos topado con estos tres términos por separado. 

Cada uno de ellos nos habla de una virtud, cualidad, condición o capacidad. También nos remiten al ámbito del quehacer y nos refieren al proclamado y tan requerido deber ser.

Hemos escuchado, leído, estudiado, incluso conversado insistentemente sobre ellos, y de todo este bagaje en el que se intercambian conceptos y experiencias  tenemos una noción personal de lo que ellos significan.

De lo que no estoy tan seguro es, si estos tres términos, los hemos vinculado entre sí. Es decir, los hemos visto, entendido y comprendido en interrelación y dentro del contexto de la vida espiritual, ya que son ellos -juntos y en constante interacción- sus tres elementos fundantes.

¿De dónde proviene esta interrelación entre, servir, amar y santificar? De la acción del Espíritu Santo en la persona que los ha recibido, al recibirlo a Él.
“Y soplando sobre ellos les dijo: reciban al Espíritu Santo”. 
(Jn 20,22)
Don de Cristo, regalo de su bondad, compañero de camino, quien propicia el conocimiento de la Verdad.

Cuando el discípulo de Cristo habla de espiritualidad, no mira hacia fuera, buscando estratagemas, sistemas, prácticas o métodos, sino que busca en su interior, la presencia del Espíritu Santo, origen, fuente e impulsor de la vida espiritual, es decir, de una vida bajo el influjo y la gracia que es Él mismo.
“Yo les digo la verdad: les conviene que yo me vaya, porque si no me voy, no vendrá a ustedes el Paráclito; pero si me voy, se los enviaré” 
(Jn 16,7)
Podremos llevar una vida religiosa formal y bien sustentada, pero sólo bajo la acción del Espíritu Santo podremos tener una vida espiritual plena: en amor, servicio y santificación.


Servir sin amar es servilismo
 y sin santificar es esclavitud.

Amar sin santificar es vanidad 
y sin servir es necedad.

Santificar sin amar es frivolidad
 y sin servir es vanagloria u orgullo individual.

Yerko Reyes Benavides
Trazos a Mano

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