miércoles, 15 de septiembre de 2021

De pie estaba la Madre

Stabat Mater es una secuencia o (gregoriano) atribuido al franciscano Jocopone da Toro (algunos autores menciones al Papa Inocencio III como coautor)

Se la data esta composición hacia el siglo XIII. Comienza con las palabras Stabat Mater dolorosa que traduce: "De pie la Madre sufriendo".

Como plegaria, medita sobre el sufrimiento de María, la madre de Jesús, durante la crucifixión de su hijo y, también es una oración, en la que nos incorporáramos sintiendo su intenso y profundo dolor.

Un momento espiritual de gran valor y riqueza que hemos de aprovechar, en la contemplación del dolor como oblación de nuestra parte al Señor.

Yerko Reyes Benavides


STABAT MATER -DOLOROSA-
Estaba la Madre Dolorosa
- Himno - Secuencia del Siglo XIII
1. Estaba la Madre dolorosa,
llorando junto a la Cruz,
de la que pendía su Hijo.

2. Su alma quejumbrosa,
apésadumbrada y gimiente,
atravesada por una espalda.

3. ¡Qué triste y afligida,
estaba la bendita Madre
del Hijo unigénito!

4. Se lamentaba y afligía
y temblaba viendo sufrir
a su Divino Hijo.

5. ¿Qué hombre no lloraría
viendo a la Madre de Cristo
en tan gran suplicio?

6. ¿Quién no se entristecería,
al contemplar a la querida Madre,
sufriendo con su Hijo?

7. Por los pecados de su pueblo,
vio a Jesús en el tormento,
y sometido a azotes.

8. Ella vio a su dulce Hijo
entregar el espirítu
y morir desamparado.

9. ¡Madre, fuente de amor,
hazme sentir todo tu dolor
para que llore contigo!

10. Haz que arda mi corazón
en el amor a Cristo Señor,
para que así le complazca.

11. ¡Santa María, hazlo así!,
Graba las heridas del Cruficicado
profundamente en mi corazón.

12. Comparte conmigo las penas
de tu Hijo querido, que se ha dignado
a sufrir la pasión por mi.

13. Haz que llore contigo,
que sufra con el Crucificado
mientras viva.

14. Deseo permanecer contigo,
cerca de la Cruz,
y compartir tu dolor.

15. Virgen excelsa entre las virgines,
no seas amarga conmigo,
haz que contigo me lamente.

16. Haz que soporte la muerte de Cristo,
haz que comparta Su pasión
y contemple Sus heridas.

17. Haz que sus heridas me hieran,
embriagadas por esta Cruz,
y por el amor de tu Hijo.

18. Inflamado y ardiendo,
que sea por ti defendido, oh Virgen,
en el día del Juicio.

19. Haz que sea protegido por la Cruz,
fortificado por la muerte de Cristo,
fortalecido por la gracia.

20. Cuando muera mi cuerpo,
haz que se conceda a mi alma
la gloria del paraíso.

Amén

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