miércoles, 24 de junio de 2020

A la Distancia

No es la circunstancia la que ahora marca distancia, mi Dios y Señor, entre Tú y yo. 

No es de ahora que ir a tu encuentro no me resulta posible, se impone un límite que impide que a ti me acerque; sin embargo, la prisión la llevo en mi interior. 

Ya ha habido momentos, de los que soy enteramente culpable, en que teniéndote tan cerca he preferido de ti alejarme. 

Ahora, mi buen Jesús, guardo silencio, y en la distancia te contemplo, anhelando saciar mi alma de tu divino alimento. 

Te miro a lo lejos, y mi deseo es estar ahí contigo, mas no me siento digno, el miedo ha vencido a mi fe, y aunque no he dejado de creer, no he tenido el valor para buscarte. 

Me quedo a la distancia, aguardando el momento en que pronuncies mi nombre, y aunque me llames “hombre de poca fe”, espero en tu compasión tiendas tu mano hacia mí y me perdones. 
Amén

Yerko Reyes Benavides

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