viernes, 28 de noviembre de 2008

ORACIÓN AL NIÑO DE BELÉN

Dulce Niño de Belén, haz que penetremos con toda el alma en este profundo misterio de la Navidad.

Pon en el corazón de los hombres esa paz que buscan, a veces con tanta violencia, y que tú sólo puedes dar.

Ayúdales a conocerse mejor y a vivir fraternalmente como hijos del mismo Padre.

Descúbreles también tu hermosura, tu santidad y tu pureza. Despierta en su corazón el amor y la gratitud a tu infinita bondad.

Únelos en tu caridad.

Y danos a todos tu celeste paz.

Amén.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En Que Consiste La Verdadera Amistad

El trato diario y la amistad nos llevan a una actitud abierta, comprensiva, que aumenta la capacidad de tener amigos La amistad verdadera es desinteresada, pues más consiste en dar que en recibir; no busca el provecho propio, sino el del amigo. El amigo verdadero no puede tener, para su amigo, dos caras: la amistad, si ha de ser leal y sincera, exige renuncias, rectitud, intercambio de favores, de servicios nobles y lícitos. El amigo es fuerte y sincero en la medida en que, de acuerdo con la prudencia sobrenatural, piensa generosamente en los demás, con personal sacrificio. Del amigo se espera la correspondencia al clima de confianza, que se establece con la verdadera amistad; se espera el reconocimiento de lo que somos y, cuando sea necesaria, también la defensa clara y sin paliativos. Para que haya verdadera amistad es necesario que exista correspondencia, es preciso que el afecto y la benevolencia sean mutuos, si es verdadera, la amistad tiende siempre a hacerse más fuerte: no se deja corromper por la envidia, no se enfría por las sospechas, crece en la dificultad. Entonces se comparten con naturalidad las alegrías y las penas. El buen amigo no abandona en las dificultades, no traiciona; nunca habla mal del amigo, ni permite que, ausente sea criticado, porque sale en su defensa. Amistad es sinceridad, confianza, compartir penas y alegrías, animar, consolar, ayudar con el ejemplo.


No hay verdadero amor de la amistad si éste se funda en el interés ("me puedes ayudar") o sólo en la búsqueda de una satisfacción egoísta.


"No es verdadera la amistad basada en el placer, como tampoco lo es la que se construye sobre la utilidad". Aristóteles.


El placer cambia como cambia el viento: hoy me produce placer una persona y mañana otra. Tampoco hay verdadera amistad en las alianzas que buscan un beneficio mutuo, en este caso sólo habría unión de esfuerzos en tanto y cuanto sirven para los intereses mutuos. Lograda la meta, se rompe el motivo de la aparente amistad, que no era sino una alianza de egoismos, luego cada quien sigue su camino. No hay unión entre lo material y los verdaderos sentimientos.


Lo propio del amor verdadero consiste, en ir a fondo, al centro del otro, saber respetarlo con sus defectos y sus cualidades, apreciarlo por lo que es.


El camino para lograr la verdadera amistad que todos deseariamos es dificil y arduo. Inicia cuando uno deja de ser el centro de su vida y empieza a girar en torno al otro. Cuando uno, como repetía Aritóteles, llega a ser "virtuosos", bueno, desinteresado, capaz de dejar egoísmos o avaricias para ganar y ser más gracias al amor.

P. Yerko Reyes Benavides dijo...

Me pareció interesante y muy bueno este comentario como para compartirlo con el resto de las personas que leen este blog. Felicito tus reflexiones sobre la amistad. En ellas hay palabras de gran sabiduría. Espero que puedan ser aprovechadas por todos.

Realmente me gustaría seguir el hilo de esta reflexión por el mail