viernes, 18 de enero de 2019

Ante el Dolor

"Dame tu convicción, tu seguridad y 
sobre todo tu amoroso corazón"

Señor Jesús, hay tanto que hacer, tanto que expresar; tanto que llevar al corazón y al alma de la gente.

No me sorprende, Maestro, el dolor presente. No reprocho su llegada; ni tampoco que en el camino nos lo topemos. Comprendo que es parte de este transitar al que llamamos vida terrenal.

Me asusta, Mesías nuestro, la indiferencia de muchos, y la indolencia de tantos ante el sufrimiento del hermano. Nos decimos humanos y pasamos de largo ante la humillación del que queda olvidado a la orilla del camino.

Señor Jesús, te hiciste uno de nosotros, en todo igual menos en el pecado y, sin embargo, no te eximiste del sufrimiento al compartir nuestra naturaleza. Lo abrazaste con fuerza, como al leño de una cruz; en tu cuerpo quedo la evidencia, y no te quejaste, seguiste adelante, llegaste al final.

Concédeme hoy Señor, la valentía de espíritu y la fortaleza de corazón para que en el momento del dolor, cuando éste a mi llegue, lo camine y recorra tan seguro como tú, que en él habrá, por tu amor, redención.

Dame Jesús la gracia de tu ternura y compasión para estar atento ante el sufrimiento de mis semejantes y así como tú, ser para ellos, brazos abiertos en los que encuentren cobijo; hombro dispuesto, lugar para reclinar su cabeza; palabra de aliento.

Dame tu convicción, tu seguridad y sobre todo tu amoroso corazón.

Amén


Yerko Reyes Benavides

No hay comentarios.: