martes, 17 de febrero de 2026

40 días no es una Eternidad

Ya va a comenzar la Cuaresma, un tiempo que ha de ser afrontado con algo más que buena intención o pura devoción.

Es la oportunidad para tomarse en serio aquello de: “Conviértete y Cree en el Evangelio”


Una ocasión para relacionarse con Dios dejando a un lado lo folclórico de nuestra creencia, lo imaginario o imaginativo y pasar a ser algo real; una relación forma y contundente, que tenga consecuencias.


Cuaresma de 40, dicho así simple, nos recuerda lo efímero que es el tiempo y su paso, cuando no le damos valor:


“Mil años en tu presencia son tan sólo un ayer qué pasó…”

(Salmo 89/90)


...Medita el salmista y con ello pone en evidencia dejando expuesta la vanidad del ser humano que deja pasar los días como si fueran suyos, sin buscar ponerse delante de Dios. 


Tu ayer que ya pasó tuvo tan solo 24 horas y no mil años: ¿Estuvo Dios en tu ayer? 


Cuaresma


40 días para poner a Dios en tu vida y en tu cada día.


40 días que no han de ser transitados como si no fueran nada o como más de lo mismo.


40 días y cada uno de esos días son una oportunidad, una invitación, una ocasión. 


40 días para obrar un cambio. 


¿Necesito cambiar? te podrás preguntar e incluso responderte a ti mismo: no, para qué, así estoy bien; pero yo te diré: ¡Uy si, claro que si, demás y no solo es imperioso sino  impostergable.


Te podrá incomodar, molestar o incluso ofender mi respuesta y la desestimarás diciendo: no me conoces; y yo te diré: así es, pero tú si y mejor que nadie y por esos sabes que lo que antes te dije es cierto e incluso sabes en qué.


¿Dónde encontrar la inspiración que necesitas?


- Oración, Ayuno y Limosna.


Seguro que ya los habías oído nombrar, pero lo que no se te ha dicho es que no son solo “prácticas de Piedad” sino un verdadero “Entrenamiento” para  tu voluntad (ese lugar en ti que define quién eres).


El ayuno, la oración y la limosna son el Ejercicio Espiritual que harás cada día (por 40 días) para entrar en ti y hacer lugar para estar tú en Dios y así Él estar en ti.


- Escuchar a Dios.


No se trata de un ejercicio mental o del pensamiento, ni tampoco de una complicada Meditación trascendental o de una Contemplación como expresión del alma.


Se trata de algo más simple, más a la mano del común, de aquellos que pasan por el frente del “gimnasio” pero nunca han entrado. Se trata pues, de abrir la Biblia y escuchar (leer) lo que Dios por su Palabra te dice.  Simple, sencillo, básico. En tu corazón ya hay Entendimiento, como don del Espíritu Santo, para comprender su Palabra. 


40 días no son una eternidad pero pondrán la eternidad en tu vida, para ser vivida sin el agobio del tiempo toda la vida.


40 días y hoy es su preámbulo pues este es el día de tu determinación.

Yerko Reyes Benavodes

martes, 22 de abril de 2025

Itinerario Espiritual de Pascua

Ya estamos en Pascua, y es un tiempo que para muchos pasa desapercibido de su cotidianidad. Terminados los días Santos de la Semana Mayor todo vuelve a la rutina, al quehacer ordinario de la vida y fácilmente desaprovechamos la ocasión de adentrarnos en el tiempo que nos adentra en el gozo de Dios, vivir en la alegría del Señor.

Así pues, queriendo explicar la importancia que tiene la Pascua en la Vida Espiritual del cristiano, pensaba en estrategias sencillas para dar a entender algo que "teológicamente" resulta complicado de explicar.

Estamos ante un "Misterio" y los misterios difícilmente se explican satisfactoriamente (dejarían de serlo si así se pudiera). Sin embargo, más allá de la incapacidad racional para dar razón del misterio, el intelecto alcanza a entender aspectos del misterio que tienen consecuencias directas en la vida creyente.


Pascua no es tan sólo un "tiempo litúrgico":

Pascua es la experiencia de vida en la fe que ha de ser vivida siempre.

Pascua es la manera como internalizaron los apóstoles a Cristo que después del hecho de la Cruz se le manifiesta Vivo y presente.

Pascua es el clima espiritual interior de la persona de fe que vive en este mundo como ciudadano del cielo.

Pascua es el misterio que vivimos, la alegría que sentimos, el gozo del Señor que da calor de Reino a nuestro corazón.

Pascua el el deber ser y el poder ser en Dios, es vivir como esperamos en el amor de Dios y caminar como creemos por la fe en aquel que nos ha amado y va delante de nosotros.

Pascua es entrar en la libertad de Dios, es decir vivir en el mundo sin ser del mundo.

Pascua es entrar desde ya en el cielo y no salir más de él.

Y todo esto y aun más no lo sabemos, no lo conocemos y por tanto no lo vivimos, así que Pascua es el tiempo en el que aprendemos a vivir la gloria de Dios conquistada por la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo nuestro Señor.

Con esta intención, caminamos en Pascua como en un Itinerario, buscando arraigar esta experiencia espiritual a la vida. Habrá modos de hacerlo, nosotros nos decantamos por ir semana tras semana dejándonos penetrar el corazón con la Palabra de Dios y la Eucaristía.

El punto de partida es la Resurrección, es decir, darnos cuenta que en verdad estamos vivos, y lógicamente, aunque no sea tan obvio, esto no se trata del hecho biológico de respirar, sino del acontecimiento espiritual que tiene como lugar "la tumba vacía".

Si lo que te digo te resulta extraño, te animo a hacer este Itinerario Espiritual de Pascua que ahora dejo en tus manos:


Itinerario Espiritual de Pascua

Yerko Reyes Benavides
Editor

miércoles, 9 de abril de 2025

ITINERARIO Espiritual - Eucarístico: SEMANA SANTA 2025

QUERÍDISIMOS amigos y familia Lazos de Fe

Con gran Alegría hago la presentación formal de nuestro PAN DE VIDA - Itinerario Espiritual - Eucarístico para esta Semana Santa 2025: un libro digital en formato PDF, para que sea de fácil uso, descarga y se pueda compartir en todos los espacios virtuales.

Un esfuerzo hecho para proporcionarles a ustedes, en su tercera edición, este material propicio, para su Itinerario Espiritual en en los días Santos, en los que celebramos el misterio de nuestra fe: Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

Así pues, les hago formal entrega de este Libro Digital con la ilusión que sea para ustedes un instrumento que anime su caminar espiritual en los días santos a través de la Liturgia.

Contemplemos el Amor de Dios Padre en su Hijo quien por su entrega nos perdonó, nos redimió y nos dio la alegría de la Vida en Plenitud.


PUEDEN DESCARGARLO a través del siguiente Link: PAN DE VIDA Semana Santa - Guión Litúrgico.

O también a través de la siguiente presentación:


Tienen el permiso para compartirlo en sus grupos y entre sus amigos.

Este Libro no tiene estipulado ningún costo; nos acogemos a la bondad y generosidad de sus donaciones.

Padre Yerko Reyes

Editor

miércoles, 26 de febrero de 2025

Limpiar la Casa: Itinerario Espiritual del Cuaresma

Pan de Vida – Liturgia y Eucaristías

«Enséñame, Señor, tu camino,
para que siga tu Verdad.
Protégeme y salva a tu siervo,
que confía en ti».

Salmo 85, 21


Estamos prontos a comenzar el Tiempo de Cuaresma, y más que un Tiempo de Penitencia, que los es, sin Lugar a dudas, lo hemos de acoger - y será de mucho provecho - como una oportunidad para Poner en Orden nuestra Casa Interior.

Si en lo cotidiano surge, de tanto en tanto, la necesidad, y a veces la imperiosa urgencia, de poner en orden las cosas en nuestra casa; pues con cuanta mayor razón, ¿no hemos de dedicar tiempo, esfuerzo y recursos para remozar y hermosear nuestra vida interior (clima), esa que protegemos y resguardamos en nuestra casa intima (vida espiritual)

No hemos permitir que la rutina y la cotidianidad, con sus prerrogativas e insistencia, nos vayan sustrayendo –casi robando- aquello que es valioso; eso que vale por ser inmaterial e intangible, trascendente y trascendental, lo que nos permite ir y estar más allá de le meramente material; en otras palabras aquello que llena por tener valor y no precio.

El acelerado estilo de vida que se ha impuesto, hace que el mayor esfuerzo de cada día se gaste en la atención de lo material (ínfima parte de la totalidad de nuestro ser) y lo haya vuelto un todo, induciendo los más grandes vacíos existenciales y espiritual de este tiempo. Atrapados en esta dinámica extenuante y desgastadora se van consumiendo los días de nuestra vida.

Así pues, Cuaresma llega como la ocasión propicia para poner pie en el freno, y con los recursos necesarios, proporcionados por este tiempo de gracia, oración, ayuno y caridad entre los principales, nos avoquemos a intervenir nuestra casa interior y poner orden en ella.

Si en nuestra casa es necesario y hasta urgente botar la basura, sacudir el polvo, reorganizar los muebles para que dispuesto de otra manera nos ofrezcan una sensación de refrescamiento y renovación; así, en nuestra casa interior, necesarias son tener acciones semejantes para sentido y destino a nuestra vida: confesión (botar la basura); remecer los criterios en donde se sustentan los pensamientos, ideas e incluso muchos de los sentimientos (sacudir el polvo); cambiar maneras y modos de proceder y sentir, abrirse a nuevos paradigmas (sacar la ropa y todo lo que no se usa que ocupa especio en la casa); ajustar y replantear las prioridades cotidianas (cambiar de lugar los muebles)…

Esto amerita un esfuerzo extraordinario de nuestra parte, que sin lugar a dudas, vale la pena. Toda acción que emprendamos en este tiempo de conversión, no la realizamos por obligación o en soledad devocional, sino animados por el mismo Jesús que nos muestra el camino y él mismo camina decidido delante de nosotros hacia la Pascua.

Para que este tiempo especial de atención e intervención a lo interior de nuestra casa espiritual nos sea de provecho, una vez más, hemos editado nuestro Itinerario Espiritual - Eucarístico de Cuaresma.

Este materia en forma de Libro Digital ya es ampliamente conocido por todos, y su propósito es simple: acompañarnos en el recorrido Cuaresmal, proporcionándonos algunas herramientas y recursos que favorezcan la metanoia de nuestro corazón a Dios; es decir la conversión, la transformación completa y radical de nuestra vida y nuestra manera de vivirla, para que sea desde el amor de Dios en y desde Cristo.

Sirvan pues estas líneas para hacerles entrega de nuestro Itinerario Espiritual.


Libro Digital

Yerko Reyes Benavides
Editor

jueves, 5 de diciembre de 2024

Los Signos de la Venida de Cristo

“Una voz clama:
Abran en el desierto un camino al Señor;
tracen en la estepa una calzada para nuestro Dios.
Que todo valle sea elevado y todo monte y cerro rebajado”.

(Isaías 40,3)

Desde el desierto, el eco de su voz continúa haciéndose sentir, y más que nada hoy día, ante lo que sucede y muchas veces preferimos no ver, no oír, no decir. Esta voz es insistente: “Viene el Señor”, sus signos lo preceden, y es inminente, por lo tanto “preparen su camino, enderecen el sendero”

No es usual que pensemos en esto en lo cotidiano; son otros los afanes que nos ocupan día a día. Sin embargo, no por ello, desaparece o deja de estar presente. Intuimos que la razón por la que evitamos pensar sobre este tema es porque, en cierta medida, es punto de controversia, de incomprensión y más que otra cosa temor, ya que el énfasis del anuncio se ha puesto en lo imponente y catastrófico de los acontecimientos que se suscitarán ante la llegada del Señor.

Nuestro pensamiento de una vez visualiza los hechos escatológicos descritos por el Apocalipsis con sus jinetes aterradores, bestias, demonios y dragones barriendo las estrellas del cielo. Tampoco nos es ajeno lo que ha anunciado Jesús a través de los Evangelios serán los sucesos que acompañarán su venida: hambre, penuria, enfermedad, catástrofes cósmicas, desolación, tragedias, guerras, entre otros hechos, antes del final.

“Inmediatamente después de la tribulación…
aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre;
y entonces se golpearán en el pecho todas las razas de la tierra,
que verán al Hijo del Hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y majestad”

(Mateo 24, 29ª-30)


Esto nos pone de cara a una pregunta que nos cuesta reconocer en reflexión: ¿Estamos en el final? No adelantemos la respuesta por más que lo evidente nos golpee de frente: algunos signos descritos están presentes hoy día, sin lugar a dudas.

No podemos ser ingenuos y decir sin más si o no, aunque son, pero no es el tiempo. Tampoco es válido argumentar que acontecimientos como estos se han repetido a lo largo de nuestra historia una y otra vez. ¿Es que entonces estamos destinados a repetir indefinidamente la razón de muchas de nuestras tragedias; los males que aquejan y asolan la humanidad? El suelo estremecido, encuentra calma; el agua desbordada regresa a su cauce; las lluvias desatadas y las tempestades se sosiegan; y ¿el hombre en su orgullo, vanidad y prepotencia? ¿No hemos aprendido nada? Todo apunta a lo que solía decir en su caracterización un histriónico personaje: “sin querer queriendo” estamos dando pasos acelerados hacia el final; sólo que este final no trae consigo la eternidad, ni a Dios con él. Así pues, surge ante esto, urgencia ineludible y hasta la penosa necesidad de apurar la venida de Cristo.

Ahora bien, por trágico que esto pueda resultar, no nos invade la desilusión, la desesperación o la desesperanza, por el contario, todo esto, afrontado desde la fe y el Evangelio son argumentos que animan la esperanza, que nos fortalecen nuestro caminar hacia Jesús Señor nuestro.

Reconocemos, sin arredro, que los signos de la venida del Cristo están aconteciendo, y lejos de ser motivos de temor, son razones para hacer nuevo todo en nosotros: 
En Cristo, encontrar la nueva humanidad que el inauguro al arrogarse en su Divinidad nuestra condición humana; y asumir en él el modo novedoso de ser humanos.

Bajo esta posición espiritual sentimos el jalonar desde la Parusía por acontecer, la nueva humanidad en Cristo; la que en él llegará al esplendor y plenitud de su ser; mientras que jalonamos al Dios hecho hombre (el hecho histórico) hacia nosotros, a nuestro tiempo, a esta etapa de nuestra humanidad y particularmente a nuestro caminar personal por el tiempo y por el mundo.

Hoy es un día, el mejor de todos, para encontrar en Cristo la persona que puedo ser, la que estoy llamado a ser por él, para él y desde él. Aquí está la liberación de la que Juan Bautista fue y sigue siendo pregonero, precursor y singo del Señor.

Amado Jesús, el que eres, el eras, el que vendrás, que el tiempo presente no me paralice y pueda, en tu gracia y por tu amor, orientar todo mi ser hacia tu encuentro, pues ya Tú te has puesto en camino. 

Amén.

Yerko Reyes Benavides

martes, 26 de noviembre de 2024

Itinerario Espiritual para Adviento y Navidad: Misal Festivo

Llegados los días finales del Tiempo Ordinario y por ende el final del año litúrgico, nuestro caminar en la fe y en esperanza no se detiene, pues nuestro corazón se anima y nuestros pasos presurosos se dispones a continuar en Itinerario Espiritual con el nuevo año litúrgico y el Tiempo de Adviento que lo inaugura.

Adviento es camino que realzamos con la ilusión de renovar en el alma, corazón y mente, es decir en todo el ser y existir, la presencia amorosa de aquel que quiso hacerse uno de nosotros naciendo y viviendo como nosotros.
 

Para realizar este Itinerario y no desaprovechar la riqueza en lo espiritual que dispensa este tiempo extraordinario de intervención en lo interior, hemos editado una vez más, por tercer año consecutivo nuestro Misal Festivo: Itinerario Espiritual para Adviento y Navidad.

Sea pues este Libro Digital que hemos editado, un compañero de camino en el Itinerario que nos disponemos a transitar durante estos días venideros.



Yerko Reyes Benavides
Editor

jueves, 22 de agosto de 2024

Gloría a María

Mínima de Oración
 


Virgen María,
del cielo su dulce Reina;
en mi frente
posa tu mano tierna:
ante ti me inclino reverente,
reconociendo tu majestad
bendíceme hoy y siempre,
Madre,
con tu maternal bondad.

Amén

Yerko Reyes Benavides