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domingo, 22 de noviembre de 2020

Perdonado


Señor Jesús no hay nada oculto a tu omnipotencia,
todo queda expuesto a tu omnisciencia;
no puedo ocultar ante tu divinidad
lo que soy, quiero y siento en la humildad
de mi humanidad por ti consagrada.

Los secretos de mis pensamientos
no quedan ocultos,
ni los deseos más oscuros
de este corazón en gracia concibo
atraído por el mundo en sus engaños;
a ti no es ajena la vergüenza de mis pasiones,
ni la ignominia de mis acciones.

Mi alma a ti sin sombras expuesta queda
y la blancura de tu majestad en ella signada,
por la mancha de mi pecado opacada en ella marcada
a tus ojos por más que en ello insista
no puede ser ocultada.

No merezco recibir tu atención,
infiel a tu indulgencia he sido
pero tú, Señor, eres compasivo
no miras mi debilidad
ni te detiene mi vanidad,
extiendes tus manos
abres tus brazos
me recibes con ternura
con delicadeza mis heridas curas.

Mis ojos no dan más
no pueden contener las lágrimas
que tantas veces fueron reprimidas
por orgullo y mi autosuficiencia detenidas
en ti mi Dios Amado, no son debilidad,
puedo dejarlas correr
que caigan libres a tu pies
ya no necesito esconder
la fragilidad de mi ser,
pues tu perdón es mi libertad
y tu Amor mi dignidad.
Amén

Yerko Reyes Benavides

jueves, 4 de enero de 2018

Testimonios de su Amor

Introito
En su corazón existe el odio
y su vida es el oprobio,
sin querer buscan violencia,
donde triunfa la indolencia.

Si saber su alma confundida
por las dudas, el miedo y el rencor,
andan rumbos sin destinos,
persiguen falsos caminos;
persiguen falsos caminos.

I
Despierta, camina hacia la luz
porque el tiempo en que vivimos
nos exige andar;
en esta vida sin un rumbo
no se puede avanzar.
Sólo un Amigo te guiará.

II
Ven sigamos a Jesús,
el sustentaras nuestras vidas
con su ardor;
quebrantará nuestra miseria,
moldeará nuestro corazón.

Seremos testimonio de su Amor.

Sólo tu respuesta esperará.
Quiere escucharte hoy decir:
"Heme aquí, Señor
Heme aquí, Señor,
tu instrumento yo seré.

Letra de la Canción: Testimonios de tu Amor,
Ganadora de Festival Vocacional
Caracas 1995 
Autor: Yerko Reyes Benavides

viernes, 23 de noviembre de 2007

LA PASCUA: Fiesta angular de nuestra fe

La pascua es la piedra angular de nuestra fe ya que conmemora la Resurrección del Cordero Inmolado: Jesucristo. Manifiesta la victoria ganada en la Cruz por Jesús sobre todo aquello que nos aleja y separa del Amor del Padre.

Es la fiesta principal y más antigua de los cristianos.
Siendo la fiesta más importante de la liturgia, la pascua se celebra por 50 días, desde el domingo de Pascua hasta Pentecostés. Según la liturgia actual, la cuaresma termina en la tarde del Jueves Santo con la celebración de la Cena del Señor que da comienzo al Triduo Pascual. El Viernes Santo se hace el “ayuno pascual” que se continúa el sábado santo, preparatorio a la gran celebración pascual.

Los primeros ocho días de la pascua constituyen la octava y se celebran como solemnidad del Señor. En el día 40 de la pascua se celebra la ascensión del Señor y los 9 días de la ascensión a Pentecostés (la novena original) son días de intensa preparación para la venida del Espíritu Santo.

Referencia: Boletín Lazos de Fe, Lo que se quedó en el tintero, 2004

CUARESMA DEL AMOR. Testimonio de un Seglar

El ser humano está creado por y para el AMOR. ¿Y qué mayor amor, que el de Cristo por nosotros y para nosotros, que entregó su vida por toda la humanidad hasta su muerte y resurrección? La cuaresma es en sí un tiempo de reflexión y de arrepentimiento, pero para mí es, sobre todo, tiempo de Amor, manifestado en el perdón, en el compromiso, en la gratitud y correspondencia a Dios.

Todos los días son buenos para pararse a pensar en el sentido de la vida, en cómo se vive y cómo se gasta. Pero hay momentos puntuales, como la cuaresma, en los que podemos percatarnos mejor del gran Amor de Dios por nosotros.

El Amor de Dios no falla nunca y nos espera siempre; nos disculpa, nos comprende y nos ama en todo momento. Es el AMOR ABSOLUTO.

Desde el prisma del AMOR se entiende mejor que la cuaresma ha de ser un tiempo de reconciliación con los hombres porque, gracias al amor, entendemos mejor que todos nos ofendemos unos a otros, y que todos tenemos nuestros fallos y debilidades, por lo que necesitamos de compresión y de perdón unos a otros.

La vida, si no es vivida y gastada por Amor y para el Amor, no tiene sentido. La vida sin donación y sin compromiso es vacía y no nos produce felicidad. La felicidad y la paz sólo llegan cuando amamos, cuando nos damos a Dios y a los demás.

La austeridad, la penitencia y demás ejercicios cuaresmales no tienen otro sentido: ayudarme a vivir mejor el AMOR.

Sebastián García Galvez

Referencia: Boletín Lazos de Fe, Lo que se quedo en el tintero, 2004

¡Creo en la Resurrección!

Cuando veas que la tempestad está desgarrando el bosque, los terremotos sacuden la tierra y el fuego está quemando tu casa, has de decirte a ti mismo:
"Creo que el bosque volverá a levantarse, la tierra volverá a su inmovilidad y yo reconstruiré mi casa".
Cuando veas a tu hijo irse de casa en busca de aventura, y te sientas derrotado en tu sueño de padre, has de decirte a ti mismo:
"Mi hijo no escapará a Dios y volverá porque Dios lo ama".

Cuando el mundo se presente a tus ojos como el fracaso de Dios, y sientas la nausea del desorden, de la violencia, del terror, de la guerra que impera en todas partes y la tierra te parezca un caos, has de decirte a ti mismo:
"Jesús ha muerto y resucitado y resucitaremos con Su poder".

Cuando tu padre o tu madre, tu hijo o tu hija, tu esposa o tu esposo, tu amigo más querido se encuentren delante de tu lecho de muerte, y tú los mires a los ojos en la angustia final del desapego, has de decirte a ti mismo y a ellos:
"Cristo ha resucitado. No es sólo una mera idea. Cristo venció a la muerte. Nos mantendremos unidos en la oración cada día. Nos volveremos a ver en el Reino de Dios, ánimo".

Esto significa creer en la Resurrección.

Referencia: Boletín Lazos de Fe, Lo que se quedó en el Tintero, 2004