Mostrando las entradas con la etiqueta Meditación Fugaz. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Meditación Fugaz. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de julio de 2022

Templo de Dios: panorámica bíblica

“Una sola cosa pido al Señor, y es lo único que persigo: 
habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida, 
para contemplar la hermosura del Señor, 
y recrearme en su templo”.

(Salmo 27,4)

¿Qué viene a tu pensamiento al escuchar la expresión: Templo de Dios?

Como a muchos, quizá a ti también la imagen que dibujas en tu pensamiento es alguna edificación: una catedral, una capilla, o incluso la iglesia de tu parroquia.

No es equivoca esta imagen, sin embargo, no a la que la Escritura Sagrada da prioridad. Y esta afirmación descubre el propósito de esta Meditación Fugaz: hacer un breve recorrido por algunas de las citas bíblicas que llaman a nuestra atención, para darle el justo valor al Templo al que Dios hace su santuario, morada y hogar habitual.

Aclaremos un punto antes de seguir. El termino templo, proviene etimológicamente del vocablo latino “templum” cuyo significado es lugar sagrado.

En cada religión hay lugares, estructuras y edificios identificados para realizar la acción de alabar, adorar y rendir culto a la divinidad.

Entre otras acepciones, bíblicamente el término se usa para designar el lugar en donde se rinde culto y se ora a Dios.

Panorámica Bíblica:

Salmo 18,6

“En mi angustia invoqué al Señor; clamé a mi Dios, y Él me escuchó desde su Templo; mi clamor llegó a sus oídos”.

Isaías 56,7

“Yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi alatar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos”.

Mateo 12, 1-8

“Aquí hay uno que es más grande que el templo”

Juan 2,18-22

“Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré”.



Hechos 2,46-47

“No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartía la comida con alegría y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. Y cada día el Señor añadía al grupo los que se iban convirtiendo”.

1 Corintios 3,16

¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?

1 Corintios 3,17

“Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo”

1 Corintios 6,19-20

“¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios”.

No busco dar una conclusión que cierre esta meditación, pretendo quede abierta para que puedas entrar a tu templo, y en la casa de tu oración poder contemplar la gracia de Dios y el quehacer de fe, esperanza y amor que está en cada uno realizar.

Yerko Reyes Benavides.


sábado, 26 de febrero de 2022

Templanza

Trazos a Mano

"Una vez puesto pie en sendero, 
con paso firme y certero
nada ha de detener nuestro caminar aventurero, 
por más que haya que atravesar montañas 
o vencer mil trabas, 
pues Cristo es la razón de nuestra esperanza 
y en él está nuestra confianza"

Yerko Reyes Benavides


"¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?"

Romanos 8,31

viernes, 28 de enero de 2022

"Obligado ni al Cielo"

Un refrán reza: “Obligado ni al cielo” y está categórica afirmación, me lleva a preguntarme en mis tardes de meditación, cuando mis pensamientos se pasean sin destino fijo, por los océanos insondables de los misterios del Creador: ¿A quién le gusta vincularse por obligación u obligando una relación, cualquiera que sea? Los autócratas y tiranos, los dictadores, déspotas y opresores, encajan en este perfil.

Y avanzo en la reflexión: Básicamente, hay dos tipos de obligación: la obligación por imposición, en la que la voluntad no tiene cabida y la obediencia se inculca por coacción y, la segunda, la obligación moral, que tiene lugar en un acto de conciencia ante las responsabilidades, las necesidades y los compromisos asumidos por oficio, vocación o servicio.


Tropiezo, además, en mis divagaciones con aquella máxima que dice: “El que obedece no se equivoca”, sin embargo, a mi modo de entender este asunto, se erra dos veces. Una, al creer que no se es responsable de los actos y consecuencias de la obediencia, y por ellos se ha de responder; y dos, pensar que se encontrará justificación en la obediencia sin consciencia.

No hay ley que esté por encima del bien y la bondad, la libertad y la conciencia. Y aunque esto pueda sonar discordante, ni si quiera el mandamiento del amor, en cuanto ley y norma, puede ser impuesto.

El amor no es una obligación, sino un acto de la voluntad que hunde sus bases en la libertad y en la conciencia del bien. En los sentimientos encuentra las formas de manifestarse en la riqueza de sus múltiples expresiones y en el aprendizaje la manera de sostenerse en el tiempo.
Decir que el amor es tan sólo un sentimiento es tan peligroso como decir que el amar es una necesidad u obligación.
No veo a Dios complaciéndose de amores por obediencia, ni tampoco puedo concebir que Dios imponga su amor por obligación. Y aunque esta afirmación encuentre coincidencia en tu forma de pensar, ha habido, y siguen habiendo sistemas y estructuras que solapadamente cabalgan sobre la imposición como manera de relacionarse con Dios.

Donde quiera que haya tiranía, surgirán actos de rebeldía y rebelión, y la búsqueda y conquista de la libertad; aunque esto implique declarar la “muerte de Dios” (ateísmo).

Me alivia en la meditación, que Dios es Dios independientemente de lo pensemos de él, o la manera como lo presentamos a los demás. Y digan, lo que digan de él: “Dios es y sigue siendo Amor” (Cfr. 1Jn 4,8) y en él no hay obligación, ni por necesidad ni por imposición.

Respiran de nuevo en sosiego el alma, el corazón y la mente, pues pueden amar a Dios y ser amados por Él en plena libertad.

Yerko Reyes Benavides

sábado, 25 de diciembre de 2021

Son las Doce

Y antes de irme a descansar
puse a mi niño Dios en el altar,
humilde es también en este hogar
el lugar para amar y contemplar
al Dios eterno que me ha venido salvar.

Aquí, en silencio y en penumbra,
sólo con el resplandor de su ternura,
mis ojos lo miraron con admiración
no hizo falta firmar mi rendición
mi ser a su pies cayó vencido
mi amor le entregué convencido
pues suyos por entero son
mi alma, mente y también mi corazón.
Amén

Yerko Reyes Benavides

miércoles, 9 de junio de 2021

La Sonrisa

Es una capacidad innata, intuitiva e instintiva, no necesita ser aprendida, le es natural y propia a la persona incluso más que el llanto.

Es estéticamente la expresión más hermosa del ser humano.

Es terapéuticamente sanadora. Hace bien a la química del cuerpo y además es factor dominante en procesos de curación psicosomáticos.

También está relacionada con el bienestar espiritual de la persona, que expresa un clima interior de equilibrio (homeóstasis) serenidad, confianza, alegría y paz.


Encontrar razones para sonreír es un verdadero desafío, más en los tiempos en los que vivimos.

Mientras el mundo se devana por ofrecerle al hombre la utópica felicidad, Dios le da a la persona cada día razones para vivir en alegría: reconciliación, perdón, salvación, paraíso, vida eterna, plenitud, esperanza, libertad, Espíritu Santo, gracia, la Virgen María.

Al hombre, hechura de sus manos, lo convierte de creación a creador, de creatura a hijo e hija de su divinidad, imagen suya; cambia su corazón de piedra y le concede un corazón de carne.

Las razones del sufrimiento humano, Cristo las convierte en Bienaventuranzas, motivos para la alegría y razones para la esperanza.
  • Si tan solo por esta ocasión nos hiciéramos de la vista gorda y omitiéramos el hecho de que hicimos de un acto intuitivo un acto aprendido que necesita de argumentos, circunstancias y razones.
  • Si dejáramos por un instante de buscar argumentos, y hacer depender de otros cosas lo que es muy nuestro.
  • Si por tan solo un momento, nos detuviéramos delante de un espejo y sonriéramos sin tener que darle una razón al intelecto y dejáramos que el corazón se manifestara en ese rato sin restricción (nadie se daría cuenta) sólo tú y Dios.
  • Si hiciéramos del acto de sonreír un ejercicio, y nos habituáramos a ella, seguramente aparecerían con más rapidez las razones más sencillas que nos harían sonreír cada día.
De este tema no quiero hacer una apología, ni un artículo de ciencias, sino darle qué pensar a la razón para distraerla y al espíritu la oportunidad para encontrar el camino que nos lleve a la sonrisa.

Yerko Reyes Benavides

sábado, 5 de junio de 2021

Amar a Dios

Trazos a Mano

Un día se a ti se acercó un escriba, al parecer era un joven estudiante de la ley; sin embargo, ya tenía el conocimiento para saber demás lo que a ti te iba a preguntar.

Dejaste que se acercara a ti, le diste confianza, algo viste en su joven corazón, quizá uno que buscaba la verdad más allá de los intricados prolegómenos de la ley.

Sin mucho preámbulo fue directo al punto: Maestro, ¿puedes responderme? ¿Cuál es entre todos los mandamientos, leyes y preceptos el primero de todos?


A él le dijiste, lo que ya sabía, pero era necesario destacarlo nuevamente, pues siguen pasando los años y se sigue olvidando, que lo primero para todo ser humano fue, es y será:
“Amar a Dios con todo el ser, alma, mente y corazón y al prójimo como a uno mismo”. (Cfr Mt 22,34-40)
No hay otro mandamiento más importante, no hay otra ley o norma que lo sustituya, no hay y aunque la inventen para complacer la incompetencia humana para arriesgar a hacer del amor la medida de su vida, mandamiento alguno que esté por delante de este.

No será nada fácil hacer vida tan grande mandamiento, pero para que tuviéramos la referencia y no nos perdiéramos en la búsqueda de complicados procedimientos, dejaste claro el camino:
“Un mandamiento nuevo les doy: ámense los unos a los otros como YO los he amado” (Jn 13,34)
No hay otro lugar a donde mirar, ni a nadie más a quien acudir, vivir en amor, es amar a la medida de tu amor, Señor Jesús.

Yerko Reyes Benavides

viernes, 14 de mayo de 2021

Amor es...

Meditación Fugaz


Deseo y pasión, dedicación, presencia y también inocencia.
Emoción y también razón, pensamiento, intuición y sentimiento.
Comprensión, compasión y confianza.
Palabra, voz que resuena y también es silencio y escucha.
Destreza, competencia que deja la vivencia; es experiencia, y necesidad de aprender lo es también.
Don, virtud y talento.
Búsqueda, disposición y también es espera.
Templanza, confianza y además perseverancia.
Atención, delicadeza y también es sutileza en su donación.
Sabiduría, entendimiento y también es benignidad.
Permanencia y a la vez cambio; inmanencia que transforma y trascendencia que todo lo hace nuevo.
El amor es todo y nada de lo dicho, pues sólo en Dios está el Amor y es el Amor que mi corazón anhela y mi alma espera y mientras su plenitud llega vivo en apertura al amor que voy descubriendo.
Yerko Reyes Benavides

viernes, 23 de abril de 2021

De lo pequeño Dios se sirve

Meditación Fugaz

Jamás subestimes lo que hay en ti,  e incluso, de lo que no sabes, de lo que no has si quiera imaginado o de lo que puedes descubrir de ti en ti.

Jamás subestimes lo que eres, lo que tienes, lo que has aprendido, lo que has alcanzado; de tus dotes y de tus dones. 

Y, jamás subestimes lo que Dios puede hacer con la ofrenda más humilde y pequeña que provenga de ti y puedas poner en sus manos.
Ser humilde no es decir “no tengo”, sino decir, “lo que tengo te lo ofrezco, Señor”. 
Por tanto, todo lo que hagas, por muy chito que esto sea, si lo haces en amor a Dios, él lo recibirá de tu corazón como una ofrenda agradable a sus ojos, que sube hasta el altar del cielo como el incienso. (Cfr Salmo 141,2)


Trazos a Mano
Yerko Reyes Benavides

miércoles, 21 de abril de 2021

Referencia

Meditación Fugaz

Hay tanta información, tanto que ver, tanto que descubrir y tan poco tiempo para hacerlo.

La tecnología nos ha mostrado que el mundo cabe en un pañuelo, abriéndonos los lugares más recónditos y que jamás hubiésemos tenido acceso a ellos si no es por este medio. Esto nos deja expuestos, es evidente que despierta nuestra curiosidad, la información se ha vuelto objeto de consumo y no de aprendizaje, y por tanto se ha vuelto desechable: ¿Cuánto puede durar algo que se exponga en el ámbito virtual? Bajo estos parámetros muy poco, cuestión de días, horas o incluso minutos.

Una tendencia es una moda que se vuelve fugaz, rápido llega al punto más deslumbrante, roza el quicio de su popularidad, y así como fue elevada a lo más alto, desaparece sin dejar rastro.

La fe ha entrado en esta carrera loca, buscando abrirse paso en este transitar fugaz, queriendo posicionarse sin quedarse atrás y hacerse una tendencia. Sin embargo, la fe es el medio que sustenta algo bien profundo, intenso, que involucra no sólo momentos, sino la vida misma, es, el escenario de nuestra experiencia de Dios; y aunque nuestra relación con Dios tenga momentos de exaltación, de clímax místico, la mayoría del tiempo se da en lo cotidiano, donde lo que está de moda no tiene cabida, y es necesaria una referencia sólida que anime el lazo de amor que nos une y nos mantiene en Dios.


Haciendo alusión a un personaje de la TV y parafraseando su expresión típica:
"Las tendencias pasan, la experiencia queda" y es la que nos mueve día a día y nos hace testigos de la bondad y de la misericordia del Señor.
Y es lo que hemos de buscar , encontrar y propiciar más allá de esta marejada que nos trae la virtualidad.

Yerko Reyes Benavides

miércoles, 17 de febrero de 2021

Ceniza

Itinerario Espiritual de Conversión
-Cuaresma-


“Conviértete y cree en el Evangelio” 
Marcos 1, 15

Es el imperativo a manera de invitación que hoy (miércoles de ceniza) escuchamos decir al ser impuesta la ceniza sobre nuestra cabeza. 

La ceniza es más que una costumbre que demarca el inicio de la Cuaresma; es más que un rito dentro de una liturgia o ceremonia, es más que una tradición y por su puesto nada tiene que ver con una superstición (aunque no falte quien en la práctica la asuma de esta manera). 

La ceniza es un signo con el cual se representa una actitud, una intención, una determinación. 
Más que la ceniza impuesta en la frente, con ceniza revestimos alma, mente y corazón, para que todo nuestro ser y toda nuestra vida y quehacer sean expresión viva del amor de Dios. 

Para ello es necesario, indudablemente, volver a Dios: la conversión. Esta conversión la realizamos en un Itinerario Espiritual (Cuaresma - 40 días) a través de expresiones de piedad: ayuno, oración y caridad. 

Necesario es que tengas presente que la ceniza es el signo visible de un propósito privado de vivir una relación más íntima y personal con Dios. 

¿Listo para iniciar tu Itinerario Espiritual de Cuaresma?

Yerko Reyes Benavides

lunes, 4 de enero de 2021

El hecho de...

Meditación Fugaz

El hecho de que estemos en una situación de perturbación, dificultad, turbación, intranquilidad; golpeados por los problemas, la enfermedad o la pobreza; en tiempos de excepción donde las cosas no están claras, y surgen las dudas, el miedo y el temor nos arrinconen contra una pared y no sepas que hacer, pues nuestra consciencia se disipa y dispersa entre los tantos que opinan y los pocos que se  comprometen con la verdad… 


El hecho de que estemos en tiempos de crisis, personal, familiar, social o mundial, no implica el que Dios de nosotros se haya desatendido; nos haya dejado de escuchar o  haya retirado su mirada y olvidado su compasión, alejando su corazón de nosotros, y por ende, nos haya dejado de amar. 

Lo que este "hecho de", implica, es que hemos de cambiar nuestra concepción de Dios, esa que lo pone él a nuestro servicio y al que le hemos atribuidos tareas y oficios que no le competen. 

Si por un instantes sientes la tentación de creer o si quiera pensar que Dios nos está castigando por las horas aciagas que vamos afrontando, entonces no has sabido entender la cruz que él mismo colocó sobre sus hombros; la cruz con la cual fue cargado y en ella sacrificado. 

Una pretensión muy peligrosa que nuestro intelecto le adjunta a la fe, es hacernos creer que el sufrimiento es "voluntad de Dios", y no ser capaces de ver, si quiera a la distancia que, su plan no estaba en la cruz, pero en el camino se encuentra con ella, la asume, mas no se queda por siempre colgado en ella, Esta cruz él la afronta, la acepta, la recibe, la acoge y la asume transformándola para siempre; pues su plan ha sido, y seguirá siendo aún más grande que una pequeña cruz en el camino.

Si en estos momentos te sientes abatido o confundido, temeroso del día que vives, o del provenir que te aguarda, si tu razón más está cargada de dudas que de fe y tu corazón más de miedo que de confianza, entonces leamos nuevamente juntos y muy despacio lo que Pablo escribe en su carta a los Romanos y no nos saltemos la parte perturbadora, pues nos haríamos trampa queriendo Gloria sin Gólgota, y así no funcionan las cosas, no en este mundo… ya lo entenderás: 
"¿Quién nos podrá separar del amor de Cristo? ¿El sufrimiento, o las dificultades, o la persecución, o el hambre, o la falta de ropa, o el peligro, o la muerte violenta? Como dice la Escritura: «Por causa tuya estamos siempre expuestos a la muerte; nos tratan como a ovejas llevadas al matadero.» Pero en todo esto salimos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Estoy convencido de que nada podrá separarnos del amor de Dios: ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes y fuerzas espirituales, ni lo presente, ni lo futuro, ni lo más alto, ni lo más profundo, ni ninguna otra de las cosas creadas por Dios. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor!". (Rom 8, 35-39)
La obra de Dios no gira entorno a ti, a tus necesidades, a tus deseos, sueños o anhelos. No eres tú epicentro de su universo, ni tampoco la necesidad de su divinidad, y eso aunque devastador al principio, es liberador, te ubica  en el justo lugar para comprender que toda la acción de Dios te incluye, te incorpora, te requiere; y por tanto, no dejará de esperarte, incluso buscarte, porque su obra siempre has si tú, pero te trasciende a ti, haciendo que trasciendas con ella.  

Cuando logres entender esto y dejar de esconderte; cuando pases de un fe pueril de necesidades insatisfechas y dejes de manipular a Dios con promesas, liturgias y rezos, estarás en condición de arrimar el hombro al plan de Dios y hacer que se mueva lo que él ha confiando, sin dudar, a tus manos.

Yerko Reyes Benavides