Ya va a comenzar la Cuaresma, un tiempo que ha de ser afrontado con algo más que buena intención o pura devoción.
Es la oportunidad para tomarse en serio aquello de: “Conviértete y Cree en el Evangelio”
Una ocasión para relacionarse con Dios dejando a un lado lo folclórico de nuestra creencia, lo imaginario o imaginativo y pasar a ser algo real; una relación forma y contundente, que tenga consecuencias.
Cuaresma de 40, dicho así simple, nos recuerda lo efímero que es el tiempo y su paso, cuando no le damos valor:
“Mil años en tu presencia son tan sólo un ayer qué pasó…”
(Salmo 89/90)
...Medita el salmista y con ello pone en evidencia dejando expuesta la vanidad del ser humano que deja pasar los días como si fueran suyos, sin buscar ponerse delante de Dios.
Tu ayer que ya pasó tuvo tan solo 24 horas y no mil años: ¿Estuvo Dios en tu ayer?
Cuaresma
40 días para poner a Dios en tu vida y en tu cada día.
40 días que no han de ser transitados como si no fueran nada o como más de lo mismo.
40 días y cada uno de esos días son una oportunidad, una invitación, una ocasión.
40 días para obrar un cambio.
¿Necesito cambiar? te podrás preguntar e incluso responderte a ti mismo: no, para qué, así estoy bien; pero yo te diré: ¡Uy si, claro que si, demás y no solo es imperioso sino impostergable.
Te podrá incomodar, molestar o incluso ofender mi respuesta y la desestimarás diciendo: no me conoces; y yo te diré: así es, pero tú si y mejor que nadie y por esos sabes que lo que antes te dije es cierto e incluso sabes en qué.
¿Dónde encontrar la inspiración que necesitas?
- Oración, Ayuno y Limosna.
Seguro que ya los habías oído nombrar, pero lo que no se te ha dicho es que no son solo “prácticas de Piedad” sino un verdadero “Entrenamiento” para tu voluntad (ese lugar en ti que define quién eres).
El ayuno, la oración y la limosna son el Ejercicio Espiritual que harás cada día (por 40 días) para entrar en ti y hacer lugar para estar tú en Dios y así Él estar en ti.
- Escuchar a Dios.
No se trata de un ejercicio mental o del pensamiento, ni tampoco de una complicada Meditación trascendental o de una Contemplación como expresión del alma.
Se trata de algo más simple, más a la mano del común, de aquellos que pasan por el frente del “gimnasio” pero nunca han entrado. Se trata pues, de abrir la Biblia y escuchar (leer) lo que Dios por su Palabra te dice. Simple, sencillo, básico. En tu corazón ya hay Entendimiento, como don del Espíritu Santo, para comprender su Palabra.
40 días no son una eternidad pero pondrán la eternidad en tu vida, para ser vivida sin el agobio del tiempo toda la vida.
40 días y hoy es su preámbulo pues este es el día de tu determinación.
Yerko Reyes Benavodes

No hay comentarios.:
Publicar un comentario